34 días de bombardeos de Israel han dejado huellas imborrables. Cientos de familias han perdido a sus seres queridos, un millón de desplazados regresan a sus hogares devastados. El pueblo libanés despierta de la pesadilla con rabia y dolor.
Las Huellas del Imperio recorre los barrios devastados de Beirut y las aldeas del sur del país, recogiendo en ellos las historias comunes de su gente. Mujeres, niños y hombres enfrentan el reto de recomponer sus vidas en medio de la devastación.
Mientras los libaneses siembran la vida, los israelíes siembran la muerte. Bombas racimo acechan en cada esquina. A pesar de los riesgos, el pueblo libanés se organiza para la nueva zafra de la reconstrucción. El mensaje israelí de muerte y devastación perdió la batalla. La cosecha será de vida. |